1) La página de Google, que por defecto, me sale en neerlandés. Afbeeldingen parece ser que significa "imágenes". Yo no me fio.
2) Delftse Knollaert es una cerveza para machos, como yo. Allá por el siglo 17, Delft tenía su propia Cruz del Campo, es decir, su propia fábrica de cervezas que se llamaba "Brouwerye De Verkeerde Weereld" (fácil, verdad?), controlado por lo que viene siendo los nuestros: los católicos (aquí hay mitad protestante, mitad católicos). La fábrica ya no existe, pero en la Stads-koffyhuis Kleyweg han recuperado la receta. La cerveza tiene un color ámbar, consistencia turbia y aroma afrutado (toma ya!).
3) Si la cerveza anterior es para machos, el vino blanco que os pongo a continuación, no sé cómo calificarlo. Sólo deciros que lo vi en el mítico aeropuerto de Eindhoven y no me pude resistir a hacerle una foto con el móvil. Como no estaba seguro de que hubiese salido bien, volví con la cámara de fotos a hacerle otra con macro y todo. Indescriptible...
4) Zancos saltarines. No sé para qué sirven, pero molan mucho. Sería un buen regalo de cumpleaños, así no llegaría tarde a los sitios porque podría ir saltando. Y todos sabemos que saltando se llega antes a los sitios.
5) El vicio tiene forma material y en Holanda se llama "stroopwafel". Son unas galletitas rellenas de caramelo, que inicialmente fue propia de los más pobres pero que se ha convertido en un símbolo. La foto es de un puesto del mercado de Deflt (sábados de 9.00 - 17.00) y te las hacen en "er vivo y er directo". En San Valentín las vendían con forma de corazones, oooooh.
6) Edición de lujo sobre la biografía de Louis Van Gaal. El famoso entrenador que todos recordaremos por los guiñoles con cara de ladrillo y que repetía "nunca negatifo, siempre positifo", es toda una referencia en Holanda. Excepto para Cruyff, al parecer.
7) En los canales de Delft podemos encontrar muchos patos, pero también espectaculares cisnes blancos. Llaman la atención por su tamaño y su espectacular color blanco. Muy bonitos, pero mejor no pasearse al lado de ellos con comida. Un día iba paseando por el canal comiéndome unas patatas fritas (muy típicas aquí) mientras le hacía una foto al cisne. El caso es que en la pantalla del móvil veía al cisne cada vez más grande, hasta que me di cuenta que se me venía encima por las patatas. ¡Miedo!
8) Siento repetirme, pero es que esto inodoros son los más extraños del planeta. No puedo dejar de pensar en qué estarían pensando el que diseñó ese escalón en medio de la taza. ¿Era necesario?







Don Francisco, en su pr'oxima y definitiva vuelta, ruego me traiga>
ResponderEliminar/ una cerveza de esas
/ una bolsita de galletitas de esas...
bien paco bien...