Estos últimos días han sido especialmente frios. De hecho hablaban de que se iba a poder celebrar una famosa competición de patinaje sobre hielo que no se había podido realizar en los últimos quince años. De ahí podemos deducir que es el invierno más duro de los últimos quince años. Yo, sinceramente, no lo sé. Y como soy un cateto invernal, me preparo para lo peor. Salir en bici con diez bajo cero no es especialmente agradable, así que me pongo el gorro, la bufanda, el chaquetón de la nieve y los guantes. Cruzo los dedos y me armo de valor.
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| ¡Dentro de la ropa estoy yo! |
Al problema del frío, le tenemos que añadir que es muy probable que nieve. De hecho el pasado viernes me preparaba para pasar el fin de semana en Sevilla y tenía que volar via Eindhoven (mítica ciudad para los sevillistas). A eso de la una de la tarde comenzaba a nevar tímidamente, aumentando la intensidad poco a poco.
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| Viendo la nieve desde mi ventana. |
En cuestión de minutos se cubrió la calle con una preciosa capa blanca. La nieve es muy bonita pero te complica cualquier mínima gestión que tengas que hacer: retrasos en trenes, aeropuertos, coches patinando, etc. Sin embargo, me llamó la atención lo preparados que están estos holandeses ante este tipo de cosas. En el tren hablaba con un chaval holandés que se quejaba de que cuando nevaba aquí, los trenes se retrasaban ¡un cuarto de hora! Vaya caos, jeje.
Pues como me empecé a agobiar, hice mi mochila (con las diez cosas que siempre llevo), y cámara en mano me fui camino a la estación de tren, haciendo fotos a todo lo que me encontraba. Aquí os dejo una serie de fotografías de Delft nevado.
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| Barrio residencial. |
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| Canal principal congelado. |
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| Un escarabajo colorao nevadito nevadito. |
Llegué a Eindhoven sobre las siete de la tarde (aunque sea noche cerrada) y donde haría noche ya que el avión para Sevilla salía temprano al día siguiente. Hacía un frio que calaba los huesos, así que me fui al hotel para darme una ducha y entrar en calor. Me vine arriba y sali a dar una vuelta por la ciudad que es algo diferente a Delft, pero también bastante bonita. Pero el frio se hizo insoportable y tuve que regresar a los diez minutos. Luego me enteré de la temperatura que hacia...
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| ¡Diecinueve grados bajo cero! El problema es la niebla... |
Para los de la teoría de que temperaturas inferiores a -5 ºC el frío es indiferente, ¡un carajo! Desde luego que a -19 ºC se notan cada grado de diferencia. Es muy desagradable sobre todo para nosotros que no estamos acostumbrados. Pero vamos, igual te digo: pon a un holandés en la glorieta de San Lázaro un 31 de julio a ver si aguanta.
Tras un intenso fin de semana cálido en Sevilla, me tocó regresar a Delft, capital mundial del hormigón. Pensaba que ya se habrían descongelado los canales, pero mi sorpresa fue mayor al ver partes del río congelado.
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| Rotterdamsweg con bloques de hielo. |
Y bueno, el frío sigue y los canales siguen congelados aunque por poco tiempo. Parece ser que aumentan las temperaturas un poco. De todos modos, los niños y los no tan niños aprovechan para salir a patinar sobre los canales.
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| Patinando por los canales. |
Lo peor, parece ser, ya ha pasado. Pero os dejo la previsión de este fin de semana, de recuerdo.
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| -15 ºC para el vierne, ¡bien! |
Lo que le digo a mi compadre que esta en Rusia vale para ti: Frio frio una jartá pero como la humedad que hay en Sevilla ná...que eso es lo que da frio de verdad tamos?
ResponderEliminarFali, pero a menos diecinueve ya puede hacer humedad en Sevilla... Un abracito!
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