lunes, 27 de febrero de 2012

Curiosidades aleatorias

Este es un post dedicado a cosas que me han llamado la atención por algún motivo. No tienen ningún orden, ni tampoco relación. O a lo mejor sí. No lo sé. Vosotros diréis.

1) La página de Google, que por defecto, me sale en neerlandés. Afbeeldingen parece ser que significa "imágenes". Yo no me fio.


2) Delftse Knollaert es una cerveza para machos, como yo. Allá por el siglo 17, Delft tenía su propia Cruz del Campo, es decir, su propia fábrica de cervezas que se llamaba "Brouwerye De Verkeerde Weereld" (fácil, verdad?), controlado por lo que viene siendo los nuestros: los católicos (aquí hay mitad protestante, mitad católicos). La fábrica ya no existe, pero en la Stads-koffyhuis Kleyweg han recuperado la receta. La cerveza tiene un color ámbar, consistencia turbia y aroma afrutado (toma ya!).



3) Si la cerveza anterior es para machos, el vino blanco que os pongo a continuación, no sé cómo calificarlo. Sólo deciros que lo vi en el mítico aeropuerto de Eindhoven y no me pude resistir a hacerle una foto con el móvil. Como no estaba seguro de que hubiese salido bien, volví con la cámara de fotos a hacerle otra con macro y todo. Indescriptible...


4) Zancos saltarines. No sé para qué sirven, pero molan mucho. Sería un buen regalo de cumpleaños, así no llegaría tarde a los sitios porque podría ir saltando. Y todos sabemos que saltando se llega antes a los sitios.



5) El vicio tiene forma material y en Holanda se llama "stroopwafel". Son unas galletitas rellenas de caramelo, que inicialmente fue propia de los más pobres pero que se ha convertido en un símbolo. La foto es de un puesto del mercado de Deflt (sábados de 9.00 - 17.00) y te las hacen en "er vivo y er directo". En San Valentín las vendían con forma de corazones, oooooh.


6) Edición de lujo sobre la biografía de Louis Van Gaal. El famoso entrenador que todos recordaremos por los guiñoles con cara de ladrillo y que repetía "nunca negatifo, siempre positifo", es toda una referencia en Holanda. Excepto para Cruyff, al parecer.


7) En los canales de Delft podemos encontrar muchos patos, pero también espectaculares cisnes blancos. Llaman la atención por su tamaño y su espectacular color blanco. Muy bonitos, pero mejor no pasearse al lado de ellos con comida. Un día iba paseando por el canal comiéndome unas patatas fritas (muy típicas aquí) mientras le hacía una foto al cisne. El caso es que en la pantalla del móvil veía al cisne cada vez más grande, hasta que me di cuenta que se me venía encima por las patatas. ¡Miedo!


8) Siento repetirme, pero es que esto inodoros son los más extraños del planeta. No puedo dejar de pensar en qué estarían pensando el que diseñó ese escalón en medio de la taza. ¿Era necesario?


jueves, 23 de febrero de 2012

Conferencia sobre mi investigación

El segundo día que pasé en la Universidad, se acercó un profesor del departamento para decirme que les gustaría que diese una charla sobre mi trabajo de investigación. Se trata de un seminario mensual que organizan en la facultad para dar a conocer los resultados de la gente que estamos trabajando allí. En mi humilde opinión eso está genial, y yo siempre he sacado cosas interesantes para mi trabajo, incluso cuando se trataba de gente que trabaja en temas diferentes. Siempre aprendes algo.

Obviamente no podía decir que no, pero para qué engañarnos, siempre es un reto. Además teniendo en cuenta que lo anuncian por toda la facultad y vienen profesores de otros departamentos e incluso de algunas empresas relacionadas con la Universidad. Así que sólo te queda hacerlo bien y aprovechar la ocasión para mostrarle a esta gente en qué estás trabajando y a lo mejor te pueden dar algunas indicaciones para mejorar.

Anuncio de la conferencia en la facultad. ¡Ese soy yo!

La presentación fue bastante bien. Es verdad que tenía trillado el tema, pero no dejaba de ser una prueba en toda regla, delante de profesores muy importantes. Estuve cerca de cuarenta minutos hablando sobre mis cosas y luego una sesión de media hora de preguntas y respuestas que, a mi gusto, fue lo más interesante.

Al terminar la presentación, recogimos el chiringuito y nos fuimos a una especie de Pub que tienen en el sótano del edificio y que sólo lo abren los jueves. Ya allí, más relajados, y con unas cuantas Grolsch, me reuní con mis compañeros y comentamos la mejor jugada de la presentación: mi última diapositiva.

Iniesta marcándole el gol a Holanda en la final de la Copa del Mundo.

P.D.: Salí vivo de la broma. No se lo tomaron tan mal...


martes, 21 de febrero de 2012

Tartas de cumpleaños

Aquí manda la tradición que el día de tu cumpleaños lleves tarta para invitar a tus compañeros. En un principio pensaba escaquearme, pero luego recapacité y pensé "ya que me han integrado bastante en su grupo, merece la pena". Y tanto que merece la pena, está bien aprender de estas costumbres aunque parezcan nimias, al fin y al cabo el día a día son pequeños detalles.

A pesar de tener constancia de la increíble repostería holandesa, no conocía aún ningún lugar de referencia. Así que eché mano a mis amigos croatas Jure y Neven (otro día contaré la historia de cuando me convertí en Marko Vukovic), auténticos gourmets.

Cerca de su casa, en Choorstraat, existe una pastelería que data de 1796. Pasar por delante del escaparate es un ejercicio de autocontrol. Las tartas son espectaculares, pero además hacen todo tipo de panes (centeno, trigo, semillas).



En el grupo somos unos treinta y tantos, así que me aconsejaron que comprara dos tartas. Yo me dejé en manos de mis croatas, que escogieran a su gusto, ya que abusando de su confianza les había pedido que me las trajeran por las mañana (lo que me faltaba era no pagárselas). La primera tarta era de arándanos, con una base de bizcocho, crema pastelera, crema de arándanos, nata y arándanos, muy a la altura de las tartas de la tía Betty. La segunda era igual, pero llevaba canela y arroz con leche en lugar de arándanos. ¡ESPECTACULAR!



Por la mañana mandamos un correo convocando a la gente a las diez y media. Y allí apareció gente de todos lados. Gente a las que ni conocía y venían a felicitarme (o quizás venían por la tarta, ahora que lo pienso). En cualquier caso la experiencia fue bastante curiosa.


El día del cumpleaños lo pasé trabajando, preparando la charla que tenía en un par de días. Pero bueno, al menos tuve regalito de mis padres, que me hizo el día más agradable.

Bueno, que las tartas estaban muy ricas y que la gente se portó de diez, pero el año que viene, intentaremos celebrar los treinta con un pedazo de barbacoa en Sevilla.




domingo, 12 de febrero de 2012

Guerrero cheyenne

Ya tengo bici: una cheyenne de mujer, con dos ruedas, cadena que desliza en el plato y manillar. Se la compré a un iraní (a cambio de cincuenta euros) que se iba del pais. Yo no le tengo mucha fé, pero debo decir que soy otro tipo de ciudadano desde que la tengo. Tenemos una especie de pacto de honor: yo no le voy a dar un uso deportivo y ella no me va a dejar en la estacada. De momento nos entendemos y la meto en la cuadra (una especie de garaje para bicis en la planta baja del edificio) cada noche. El centro de Delft lo tengo más cerca y llego al trabajo en 3 min 50 seg.

Mi bici Cheyenne. 

El frío invierno

Estos últimos días han sido especialmente frios. De hecho hablaban de que se iba a poder celebrar una famosa competición de patinaje sobre hielo que no se había podido realizar en los últimos quince años. De ahí podemos deducir que es el invierno más duro de los últimos quince años. Yo, sinceramente, no lo sé. Y como soy un cateto invernal, me preparo para lo peor. Salir en bici con diez bajo cero no es especialmente agradable, así que me pongo el gorro, la bufanda, el chaquetón de la nieve y los guantes. Cruzo los dedos y me armo de valor.


¡Dentro de la ropa estoy yo!
Al problema del frío, le tenemos que añadir que es muy probable que nieve. De hecho el pasado viernes me preparaba para pasar el fin de semana en Sevilla y tenía que volar via Eindhoven (mítica ciudad para los sevillistas). A eso de la una de la tarde comenzaba a nevar tímidamente, aumentando la intensidad poco a poco.


Viendo la nieve desde mi ventana.
En cuestión de minutos se cubrió la calle con una preciosa capa blanca. La nieve es muy bonita pero te complica cualquier mínima gestión que tengas que hacer: retrasos en trenes, aeropuertos, coches patinando, etc. Sin embargo, me llamó la atención lo preparados que están estos holandeses ante este tipo de cosas. En el tren hablaba con un chaval holandés que se quejaba de que cuando nevaba aquí, los trenes se retrasaban ¡un cuarto de hora! Vaya caos, jeje.

Pues como me empecé a agobiar, hice mi mochila (con las diez cosas que siempre llevo), y cámara en mano me fui camino a la estación de tren, haciendo fotos a todo lo que me encontraba. Aquí os dejo una serie de fotografías de Delft nevado.


Barrio residencial.
Canal principal congelado.
Un escarabajo colorao nevadito nevadito.
Llegué a Eindhoven sobre las siete de la tarde (aunque sea noche cerrada) y donde haría noche ya que el avión para Sevilla salía temprano al día siguiente. Hacía un frio que calaba los huesos, así que me fui al hotel para darme una ducha y entrar en calor. Me vine arriba y sali a dar una vuelta por la ciudad que es algo diferente a Delft, pero también bastante bonita. Pero el frio se hizo insoportable y tuve que regresar a los diez minutos. Luego me enteré de la temperatura que hacia...


¡Diecinueve grados bajo cero! El problema es la niebla...
Para los de la teoría de que temperaturas inferiores a -5 ºC el frío es indiferente, ¡un carajo! Desde luego que a -19 ºC se notan cada grado de diferencia. Es muy desagradable sobre todo para nosotros que no estamos acostumbrados. Pero vamos, igual te digo: pon a un holandés en la glorieta de San Lázaro un 31 de julio a ver si aguanta.

Tras un intenso fin de semana cálido en Sevilla, me tocó regresar a Delft, capital mundial del hormigón. Pensaba que ya se habrían descongelado los canales, pero mi sorpresa fue mayor al ver partes del río congelado.

Rotterdamsweg con bloques de hielo.
Y bueno, el frío sigue y los canales siguen congelados aunque por poco tiempo. Parece ser que aumentan las temperaturas un poco. De todos modos, los niños y los no tan niños aprovechan para salir a patinar sobre los canales.


Patinando por los canales.
 Lo peor, parece ser, ya ha pasado. Pero os dejo la previsión de este fin de semana, de recuerdo.


-15 ºC para el vierne, ¡bien!

Palabras para la supervivencia

A pesar de que en los Países Bajos la gran mayoría de sus habitantes hablan un más que decente inglés, no es de recibo que uno esté unos meses y vuelva sin haber aprendido nada de neerlandés. Por otro lado, esto cobra bastante importancia en el supermercado, ya que ahí no hay traducciones que valgan, y ya he sufrido algún que otro percance. Allá pues, mi primera lista de palabras para la supervivencia en Holanda:

[español (neerlandés) - fonética: definición]

Buenos días (goedemorgen) - gud-n-morjen: cuando uno entra a un sitio.
Hasta luego (vaarwel) - farbel: cuando uno se va de un sitio.
Hola (hallo) - jalo: se dice enérgicamente.
Sí (Jaa) - ya: es parecido al "yeah" gringo.
No (Nei) - nai: este no sé de dónde ha salido, pero es gracioso.
Tirar (trekken) - trequen: para saber si hay que tirar o empujar la puerta del supermercado.
Pan (brood) - bro-od: elemento indispensable en la dieta del holandés.
Cerveza (bier) - bi-aaaargh: puro néctar muy caro (5€ el tercio)
Jamón serrano (Serranoham) - seraaano-jam: más quisiera ser eso jamón serrano.
Cangrejo (krab) - craab: importante para no liarla.
Suero de lecho (karnemelk) - carna-mel: básicamente para no pedirlo.
Queso (kaas) - caas: no confundir con la bebida, pueden ser de Gouda (geida) o Edam, p. ej.
Gratis (gratis) - gratis: muy importante.

Vla (fla) es como unas natillas más líquidas.


El Trono holandés

Ya que hace un frío que... vamos a tratar hoy un tema que me tiene algo consternado: el trono holandés. Y no, queridos amigos, no me refiero a la familia de esa gran mujer que se llama Beatrix Wilhelmina Armgard van Oranje-Nassau en Lippe-Biesterfeld, Bea para acortar. Me refiero a esto:


Quizás con esta imagen no podáis comprobar bien la geometría de esta pieza única que sólo he visto en los Países Bajos, más bajos que nunca, he aquí otra perspectiva con objeto de que podáis entender el problema:


Los tronos holandeses tienen una geometría un tanto particular. Tienen una especie de cuenca en su interior con un pequeño agujero para el desagüe, haciendo una especie de escalón sin pendiente. De este modo, cuando uno procede al arte de la excreción, la sustancia egresada se mantiene inerte sobre el peldaño y no es removido hacia el desagüe hasta que uno tira de la cisterna. No sé si la razón de este diseño es mejorar la eficiencia hidráulica o simplemente contemplar la obra (no me podéis negar que a veces son auténticas obras de arte) durante un instante y poder disfrutar del aroma. O quizás sea simplemente para analizar la salud del individuo. En cualquier caso, sea como fuere, se trata de un trono muy especial.